Empresas F.C

    ¿Cuántas veces escuchamos la frase “el futbol es un negocio”? Muchas veces dicha por alguien que no comparte la pasión que nosotros sentimos por este deporte, el más hermoso del mundo. A veces, esa frase viene acompañado por “el futbol de ahora es solo un negocio”. Generalmente, esta versión es dicha por algún señor mayor, ya entrado en años y canas, que luego acompañara el discurso con nombres de la década del 30’, a los que les elogiará su garra, y que después de un partido, se iban a hombrear bolsas al puerto.
   Amigos, debo decirle que nuestra intención no es rebatir esa frase. Indudablemente, el futbol es un negocio, pero sin dudas, el negocio más popular y atractivo de la historia.
    Ahora bien, ¿hasta dónde llega ese “negocio”? ¿Qué tan profundas son las raíces del capital privado en este deporte?
   Como todos saben, los clubes dejaron de ser hace mucho tiempo, solo eso, clubes. Ya son una maquinaria fenomenal de generar ingresos, que se mueven al ritmo del marketing, invierten en la bolsa y comprar jugadores pensando en el valor de reventa. Todos sabemos que detrás de todo gran club, hay alguna empresa que respalda, bajo el rotulo de sponsor. Pero en ocasiones, esa relación “Empresa/clubes”, es más profunda y compleja que un simple nombre en la camiseta, y tiene que ver con los orígenes mismos.

Cuando un club es una idea rentable
    
  Los clubes de futbol, las instituciones deportivas en general, necesitan algunas cosas para empezar a ser. Un grupo de gente con ganas de pertenecer a un lugar donde puedan realizar actividades deportivas, cumplir ciertas cuestiones burocráticas (que omititremos detallar para no aburrir) y dinero para funcionar. Y aquí es donde entran las empresas, que en diferentes momentos de la historia, decidieron dar el salto y fundar (o ayudar a fundar), su propio club. Y no hablo de clubes históricos con “relación muy cercana” con empresas, como puede ser el caso de Juventus, muy ligado a la Fiat, Parma, relacionado y muchas veces financiado por Parmalat o el mismo Villareal, un ignoto club español de la región de Castellón hasta fines de los 90’, momento en que la empresa de cerámicos Pamesa decide invertir fuerte en este club, que luego se convirtió en el famoso Submarino Amarillo que todos conocimos (con cracks como Juan Román Riquelme, Diego Forlan o Santi Cazorla, entre otros, y semifinales de Champions inclusive).
    Vamos a profundizar, y detallaremos clubes de todo el mundo, donde su creación fue gracias al aporte y la idea, de una empresa. 

Y se hizo la luz  
   
 En los albores del siglo XX, poco antes de que comience la Primera Guerra Mundial, en Holanda se comenzaba a escribir una historia de un club que con los años, se convertiría en uno de los mas poderosos de ese país, junto con el Ajax y el Feyenoord: el mítico PSV. El Philips Sport Vereniging, que en español se traduce a Asociación Deportiva de Phillips, se creó oficialmente el 13 de agosto de 1913 en la ciudad de Eindhoven, y como su nombre lo dice, fue gracias al aporte material y estructural de la conocidísima compañía eléctrica Philips, que por esos años, era la pionera en la fabricación de lámparas incandescentes (las famosas lamparitas). Como muchas cosas, todo surgió de la idea de los trabajadores, obreros de esta empresa, que decidieron formar un equipo de futbol de operarios, y solicitaron el apoyo de los popes de Philips, que ni lento ni perezosos, fueron más allá, e invirtieron para que el PSV sea una realidad. Philips se convirtió así en referencia directa del futbol holandés, a través del PSV, con el que mantuvo, incluso, un vínculo gráfico: fue el único sponsor visible en su camiseta, desde el año 1982 hasta el 2016.
   El PSV, de la mano de la Philips, logró a lo largo de sus casi 107 años, 21 titulos de liga, una Copa de Europa y Una Copa UEFA, y puede decir, con orgullos, que contó entre sus filas a ilustres como Ronaldo, Romario, Ronald Koeman y Ruud Gulit. 
Por que Bayer es bueno    
  Si hablamos de empresas colosales en el mundo, que con solo nombrarlas nos remite a un producto, podemos hablar de la gigante farmacéutica Bayer. Y para nosotros, los futboleros, también nos remite al futbol, y al conocido Bayer Leverkusen. Este club de la ciudad ubicada en la región alemana de Renania del Norte-Westfalia, al igual que el PSV, comenzó con una idea de trabajadores, en este caso de la compañía Frederich, Bayer y Co (Hoy simplemente Bayer). Los obreros se acercaron a los dueños de la empresa, solicitándole apoyo para crear un club, con la idea de orientarlo a la Gimnasia Artística. Los empresarios teutones aceptaron invertir, con la sola condición que el club se abra a otras disciplinas. Así, el 1ro de julio de 1904, se crea el Bayer 04 Leverkusen. A partir de allí, el club se destacó por ser una inagotable cantera de futuros grandes jugadores, como Rudi Völler, Michael Ballack y Ulf Kirsten.
 Y se hizo la luz (II) 
    Hasta ahora, solo vimos ejemplos de Europa, tal vez por ser el centro de poder económico durante la expansión del futbol, allá por principios de siglo XX. Pero por nuestros lares, en tierras de la Patria Grande latinoamericana, también hay ejemplos del vinculo empresarial futbolístico.
   En 1926, George Lewis Capwell, un estadounidense que trabajaba como “supervisor de inversiones en el extranjero”  para una compañía de electricidad de EEUU, llega a Ecuador, más precisamente a la ciudad de Guayaquil, para controlar y gerenciar la recientemente creada Empresa de Electricidad Ecuatoriana. El bueno de George llevó consigo, no solo sus conocimientos sobre gerencia, sino también su pasión por los deportes. Así es como, luego de haberse instalado, encaro con ansias el proyecto que tenía en mente: la creación de un club deportivo. Y lo hizo, el 28 de abril de 1929. Esa fecha se creó formalmente el Club Sport Emeléc, cuyo nombre, han podido darse cuenta, es un acrónimo de la empresa que le dio origen. 
   El Emeléc, o como se lo conoce entre los hinchas, el eléctrico, se convirtió así en uno de los clubes más importantes y populares del Ecuador, creando una rivalidad con el otro gigante de Guayaquil, el Barcelona Sporting Club, lo que se conoce como el Clásico del Astillero. 
Seguro que es un golazo 
  Los ejemplos que vimos hasta ahora, datan todos de principios de siglo XX, cuando el futbol recién comenzaba a organizarse y había mucho lugar para clubes nuevos. Pero los ejemplos no se agotan en esa época, y mucho más cerca de nuestros tiempos, podemos encontrar empresas que decidieron trascender las fronteras comerciales, e incursionar con el deporte. Una muestra de ello es el Club Deportivo La Equidad, que aunque su nombre remita más bien a un ideal socialista, en realidad refiere directamente a la empresa que lo creó, Equidad Seguros Sociedad Anónima. 
   Allá por comienzos de los años 80, y en pleno auge del futbol colombiano, donde los clubes más importantes comenzaban a crecer gracias a inversiones de los diferentes carteles de droga (basta revisar los vínculos del cartel de Medellín con el Atlético Nacional, o el cartel de Cali con el América), esta compañía de seguros decidió comenzar a participar también de este incipiente negocio, por lo que decidió crear su propio club, al que llamó, para que no haya dudas de su pertenencia, La Equidad Seguros. El 1ro de diciembre de 1982, vio la luz formalmente esta institución con sede en la ciudad de Bogotá. Luego de varios años luchando en las categorías inferiores, en 1993 logro ascender a la Primera C colombiana, y a partir de allí comenzó un periplo que lo llevo a la primera división en el año 2006, a tres subcampeonatos de Primera, a disputar en varias ocasiones la Copa Sudamericana, e incluso conseguir la Copa Colombia en el año 2008.
Escrito en cemento 
   Para cerrar este primer capitulo de vínculos entre empresas y clubes, no podíamos dejar de contar una historia bien autóctona. En nuestro hermoso país también contamos con una historia similar, pero bien marcada también por los vaivenes políticos de la Argentina. Toca escribir sobre el Club Social y Deportivo Loma Negra. Esta institución con sede en la ciudad de Olavarría, fue fundado oficialmente el 31 de mayo de 1929, por los dueños de la empresa cementera Loma Negra, con la idea de tener un club con identidad propia y que represente a la empresa en las competencias deportivas. Hasta ahí, la historia no difiere demasiado de los otros clubes que vimos. 
   Pero Loma Negra tiene una historia que lo hace particular, y tiene que ver con la empresaria Amalia Lacroze de Fortabat, quien fuera la esposa de Alfredo Fortabat, fundador de la cementera. Amalita, como fue popularmente conocida, se convirtió en dueña de Loma Negra tras el fallecimiento de su marido, en el año 1976. En ese cargo, además de generar vínculos muy cercanos con las nefastas autoridades militares que gobernaban el país luego del sangriento golpe de estado del 24 de marzo de 1976, Amalita se decidió por llevar al Club, hasta ese momento ignoto a nivel nacional, a las primeras planas del deporte.
 La empresaria comenzó a invertir muy fuertemente en el club, a traer figuras de renombre de ese momento, como Carlos Squeo (Racing), Ricardo Lazbal (River), Jorge Vázquez (Atlanta), Osvaldo Gutiérrez (Vélez) y Mario Husillos (Boca).  Esta inversión hizo del Club Loma Negra, un éxito de popularidad, efímero en si, pero que dejo hitos para la ciudad. Entre ellos, haber terminado tercero en el Torneo Nacional de 1981, detrás de Ferro y River, de conseguir alcanzar los octavos de final del nacional de 1983, convirtiendo a Husillos en goleador de ese año, y tal vez el hecho más curioso, haber jugado un partido amistoso contra la poderosa selección de la Unión Soviética en el año 1982. Ese encuentro, organizado por la dueña de Loma Negra, se llevó a cabo en la ciudad de Olavarría, y enfrento a la selección de la URSS, que arrastraba un invicto de 18 partidos, con el equipo olavarriense, sensación del momento en los torneos nacionales. ¿El resultado? Victoria de Loma Negra por 1 a 0, con gol de Husillos. Así de increíble fue la historia.
   Luego de esa epopeya, el interés de Amalita comenzó a decaer, sobre todo por que su figura se vio muy criticada con el regreso de la democracia y su vinculo tan cercana con la dictadura. Hoy el Club Social y Deportivo Loma Negra juega los torneos regionales de Olavarría, pero no olvida su pasado de gloria.
   Estos solo fueron algunos ejemplos, muy atractivos, del vinculo de las empresas con el futbol. Hay muchas más. Los capitales privados, al parecer, siempre encontraron atractivo al deporte mas hermoso y popular del mundo